Templo de Santa María de la PazLos orígenes de este antiguo y rico mineral se trasladan hacia el siglo XVI, cuando arribaron los conquistadores españoles -antes que los misioneros- atraídos por la codicia de mercedes de tierras. La bonanza minera empezó a asomar en la década de 1870 cuando se empezó a explotar el Mineral de la Paz, que a la postre daría nombre al lugar (en ese entonces perteneciente al municipio de Matehuala) y tiempo después al municipio.
Asomarse a la actual Villa de la Paz confirmará aquel prestigio minero con las edificaciones que motivara la abundancia de metales preciosos como la plata y el oro. Bajo resguardo del legendario Cerro del Fraile y coronadas por la plaza de armas, simbólicas construcciones como el Templo de Santa María de la Paz, el Mercado Municipal, el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros y la Presidencia Municipal, se presentan como parte de la herencia minera que podemos conocer.
Un atractivo más lo representa la llamada Casa del Minero, que tras sus recios muros de cuartón resguarda un malacate con su tiro, y un palenque de gallos labrado en piedra, el cual abre sus puertas en ocasión del Festival del Desierto.