Contrario a la toponimia de su nombre (vocablo huachichil que significa ¡No vengan! y que era utilizado como grito de guerra contra los españoles), venir a conocer Matehuala es garantía de plena hospitalidad. Centro minero, agrícola y comercial, recorrer sus plazas, parques y calles estrechas y bulliciosas, pletóricas de casonas impregnadas de historia, sin lugar a dudas hará de su visita una inolvidable experiencia.
Templo de Santa María de la PazLos orígenes de este antiguo y rico mineral se trasladan hacia el siglo XVI, cuando arribaron los conquistadores españoles -antes que los misioneros- atraídos por la codicia de mercedes de tierras. La bonanza minera empezó a asomar en la década de 1870 cuando se empezó a explotar el Mineral de la Paz, que a la postre daría nombre al lugar (en ese entonces perteneciente al municipio de Matehuala) y tiempo después al municipio.
Panorámica de Real de CatorceCabecera municipal del municipio de Catorce, este apartado rincón donde se hicieran realidad muchos sueños de grandeza, fue fundado en 1778 a raíz de los ricos yacimientos de plata descubiertos por los españoles.
El auge que alcanzara a finales del siglo XVIII y durante el siglo XIX, dio lugar a la conformación de un genuino pueblo delineado por calles empedradas que suben y bajan alegremente, derrochando señorío y reciedumbre en su interminable desfile de casonas y edificios.
Si decide usted conocer la población más antigua de la región Altiplano, ha llegado al sitio indicado: Charcas. Fundada el 16 de abril de 1573, a diferencia de otros municipios, aquí la minería aún es fuente económica importante, incluso el ónix -ya trabajado- se exporta bien cotizado al mercado extranjero.
Fundado en 1591, desde entonces ha sido grande la admiración que ha despertado este municipio debido las bondades con que la naturaleza lo dotó. Tierras excepcionalmente ricas en inagotables manantiales -codiciadas y disputadas por los antiguos hacendados españoles-, es precisamente el agua lo que ha dado vida y esplendor al desarrollo turístico y económico (agricultura y ganadería) de Venado.
Fundado en el año de 1613, este pueblo fincó su desarrollo en la abundante riqueza mineral que diera origen al establecimiento de varias haciendas de beneficio, y como consecuencia, a la construcción de importantes edificaciones civiles y religiosas. Actualmente, a sus atractivos históricos se han sumado las cualidades naturales de sus alrededores, que ofrecen un sinfín de posibilidades ecoturísticas.